Las primeras citas son como una entrevista de trabajo: estás intentando demostrar lo estupenda que eres, pero los nervios pueden traicio...
Las primeras citas son como una entrevista de trabajo: estás
intentando demostrar lo estupenda que eres, pero los nervios pueden
traicionarte hasta el punto que una verborrea incontrolable se apodere
de ti y acabes soltando tonterías sinsentido. A veces ocurre. Así que la
próxima vez que se te pase por la cabeza alguna frase que sabes que no
es buena idea compartir, intenta guardártela para ti solita.
Estos son algunos de los temas que NO debes tocar en una primera cita:
- Demasiadas referencias a un ex: La típica frase de “me recuerdas mucho a mi ex”, o hablar muy mal o muy bien de un ex es un indicador que, por mucho que tu te creas lo contrario, no tienes superada esta historia. Un consejo: habla lo mínimo de tu anterior pareja.
- Meterte con él: “¿No te ha dado tiempo a arreglarte?” , “¿creías que íbamos a una boda”?, o soltarle que no te gusta el sitio al que le has traído. Estarás clavando una daga a su ego, y le generarás inseguridad para próximos pasos. Son las típicas frases que no olvidará jamás.
- Demostrarle que lo has buscado en redes sociales: “¿Sabes que hay muchos que se llaman como tú en Facebook?”. Aunque te hayas pasado tres horas buscándolo en Google, o en redes sociales, intentado ver fotos con su ex, o con sus amigos, o en la playa con su sobrina,… ¡no se lo digas! Quedarás como una psicópata en potencia y, obviamente, se asustará.
- Evidenciar que quieres compromiso: “¿Dónde pasaremos las vacaciones?” o “¿Me dejo el cepillo de dientes en tu casa?”, cualquier frase que indique que quieres pasar el resto de tu vida con él, puede provocar su huída inmediata por la puerta de emergencia.
- Tocar temas conflictivos: Hablar de religión o de temas de política comprometidos puede hacer saltar la chispa. Si quieres tratarlos porque te parece interesante conocer a la otra persona en estos ámbitos, hazlo con prudencia y dejando claro que respetas sus puntos de vista y creencias.
- Hablar más de lo necesario: “Me encantaría tener hijos, ¿y tú?” “Mi madre te caería genial”. Está bien dejarse conocer y soñar un poco. Pero cuanto más hables, más probabilidades hay de que metas la pata. Sé tú misma, pero con moderación. No sobreactúes tu simpatía, ni tires demasiado de batallitas del pasado. Interésate por él.
Estos son algunos de los temas que NO debes tocar en una primera cita:
- Demasiadas referencias a un ex: La típica frase de “me recuerdas mucho a mi ex”, o hablar muy mal o muy bien de un ex es un indicador que, por mucho que tu te creas lo contrario, no tienes superada esta historia. Un consejo: habla lo mínimo de tu anterior pareja.
- Meterte con él: “¿No te ha dado tiempo a arreglarte?” , “¿creías que íbamos a una boda”?, o soltarle que no te gusta el sitio al que le has traído. Estarás clavando una daga a su ego, y le generarás inseguridad para próximos pasos. Son las típicas frases que no olvidará jamás.
- Demostrarle que lo has buscado en redes sociales: “¿Sabes que hay muchos que se llaman como tú en Facebook?”. Aunque te hayas pasado tres horas buscándolo en Google, o en redes sociales, intentado ver fotos con su ex, o con sus amigos, o en la playa con su sobrina,… ¡no se lo digas! Quedarás como una psicópata en potencia y, obviamente, se asustará.
- Evidenciar que quieres compromiso: “¿Dónde pasaremos las vacaciones?” o “¿Me dejo el cepillo de dientes en tu casa?”, cualquier frase que indique que quieres pasar el resto de tu vida con él, puede provocar su huída inmediata por la puerta de emergencia.
- Tocar temas conflictivos: Hablar de religión o de temas de política comprometidos puede hacer saltar la chispa. Si quieres tratarlos porque te parece interesante conocer a la otra persona en estos ámbitos, hazlo con prudencia y dejando claro que respetas sus puntos de vista y creencias.
- Hablar más de lo necesario: “Me encantaría tener hijos, ¿y tú?” “Mi madre te caería genial”. Está bien dejarse conocer y soñar un poco. Pero cuanto más hables, más probabilidades hay de que metas la pata. Sé tú misma, pero con moderación. No sobreactúes tu simpatía, ni tires demasiado de batallitas del pasado. Interésate por él.
loading...

COMMENTS